EL RETORNO DE CAMPBELL

by

Do Dragão fue un escenario de catastróficas desdichas el pasado miércoles. Para comprobarlo, sólo hace falta que se lo pregunten a Lukasz Fabiański. Si el primer gol se puede catalogar como un fallo de un portero benjamín, el segundo es propio de guardería. Aunque el guardameta polaco no fue el único culpable en el tanto de Falcao, ya que el ‘31’ gunner también hizo aguas. Agachado y con las manos tapándose el rostro, parecía un joven y desconsolado central recién salido de la ‘factoría Wegner’. Pero él no era otro que el veterano Sol Campbell.

Retornaba a la Champions después de tres años y medio. Desde aquella final de París en la que el Arsenal tocó la gloria con la punta de los dedos, se estrelló contra Valdés y finalmente fue ejecutado. Con un gol se despidió y con otro ha retornado, aunque ambos inútiles para conseguir la victoria.

Con la miel todavía en los labios, en el verano de 2006 Campbell decidió salir del Arsenal para enrolarse en el Portsmouth de Harry Redknaap. Un proyecto con jugadores jóvenes, ambicioso y emergente. La pasada temporada, todo hacía presagiar que el ‘Pompey’ podía consolidarse tras alzar la FA Cup de 2007, pero las esperanzas se derrumbaron cuando el veterano entrenador abandonó el barco y tomó el relevo de Juande Ramos en el Tottenham.

La decimocuarta plaza en Premier, la desconcertante situación deportiva, que el club no tenía ni una libra en caja o el previsible lío de poderes (este año han pasado por las manos de cuatro propietarios) hicieron que Campbell no renovase su contrato. Un central veterano, sobrio y en forma como él, podía haber firmado con cualquier equipo de media tabla de Premiership o un grande de la First Division. Pero no, fichó por el Notts County de League Two (lo que en España sería Tercera).

El equipo pobre de la ciudad de Nottingham había sido comprado por Munto Finance (un grupo de inversores de Oriente Medio y Europa), quienes colocaron a Sven Goran Eriksson como manager. Sonaron los nombres de jugadores como Roberto Carlos, Ljunberg, Vieri o Kanu, pero el único ‘pardillo’ que se sumó al proyecto fue Campbell. Pero, una semana después de firmar y con tan sólo un partido jugado, decidió romper el contrato.

Con el objetivo de no perder la forma y poder fichar por algún equipo en el mercado invernal, Sol Campbell le pidió permiso al Arsenal para poder entrenar con ellos. Wegner no tuvo problema alguno para recibirle de vuelta. Dos meses de entrenamiento y unos pocos partidos con el Reservas le bastaron al técnico para percatarse que el central de origen jamaicano era la solución a todos sus males en defensa. De esa forma, el pasado 27 de enero ante el Aston Villa, Campbell volvió a vestir la elástica de los gunners en Premier y el miércoles hizo lo propio en Champions.

Las cosas no son como hace sólo tres temporadas. De sus ‘viejos amigos’ de la final de París, contra el Oporto sólo volvió a coincidir con Cesc y Eboué. Pero Campbell también ha cambiado, ya que aquel expeditivo central de antaño nunca hubiese cometido el error infantil del pasado miércoles.

Anuncios

Etiquetas: ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: