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Pentacampeona. Ganadora en 1958, 1962, 1970, 1994 y 2002. Cualquier aficionado sabe esto y de tanto escucharlo ya no asusta. Pero la verdad es que impresiona. Habla mucho de lo bien que se trabaja el fútbol en Brasil y, por supuesto, de la eterna buena salud de la que la ‘verde-amarela’.
Ocho años después de su último título vuelven a ser los grandes favoritos, esta vez junto a España. Cada cuatro años el acompañante cambia pero Brasil nunca se cae de ese escalón de gran aspirante. Pero esta vez llega de una manera muy diferente, alejada de su ‘eterno’ fútbol samba y aglutinando críticas en muchos lugares del planeta.
La llegada de Dunga al banquillo carioca tras el Mundial de Alemania fue recibida con escepticismo. Nadie sabia qué podía pasar por la cabeza del duro capitán de la campeona del 94. Se preveía que, visto su historial como futbolista, buscaría formar un equipo fuerte y seguro, algo que se echó de menos en el 2006.
Dicho y hecho. Las creencias iniciales se cumplieron y el menudo ex centrocampista conformó un bloque. Fuera individualidades, adiós al sobeteo de balón y bienvenida a la fortaleza defensiva. Mientras algo así se acepta con casi cualquier otra selección del mundo, verlo en Brasil se hace duro y parece contranatura.
Pero lo cierto es que los resultados llegan. Desde el arribo de Dunga la ‘canarinha’ ha contado torneos por victorias. La Copa América del 2007, donde se daba por hecho que llegaba con el “equipo B”, derrotando a una potente Argentina por tres goles a cero en la final, o la pasada Confederaciones, donde todas las miradas apuntaban a España tras su excelente Eurocopa pero Brasil supo poner seriedad y llevarse el título tras remontar un 0-2 en contra a USA en la final.
Queda por tanto la duda de si los equivocados no serán quienes critican el planteamiento del seleccionador brasileño. Será más o menos estético pero ahí están los resultados. Entramos entonces en el eterno dilema: ¿qué es más importante, el medio o el fin? No tengo ninguna duda de que un país como Brasil, apasionados del fútbol hasta las máximas consecuencias, desean un nuevo título de Campeones del Mundo. Las críticas se esfumarán. Pero ¿qué pasará de no llegar dicho título?
Mundiales
Esta todo dicho en la primera línea de este texto. O mejor dicho, casi todo. Brasil ha regalado a nuestros ojos algunos de los momentos más brillantes de la historia de los Mundiales. La exhibición de Pelé en la final de 1958. El fantástico fútbol total de los campeones de México 70. Y sobretodo, la eterna campeona moral, la Brasil de 1982.
En un Mundial que ganó Italia, todo el mundo recuerda el espléndido fútbol desplegado por Zico, Falcao, Socrátes y compañía. Pena de la carencia de un delantero que finalizase con algo de acierto lo que le llegaba. También les ha tocado sufrir, como cuando en 1998 se plantaba en la final ante la anfitriona Francia y cayeron sin ningún tipo de duda. Y la inolvidable historia de Ronaldo pasando una de las peores noches de su vida antes de dicho partido.
El crack
Kaká (22/04/1982, Brasilia)
En una selección que históricamente ha llevado varios cracks mundiales a cada torneo mundialista y costaba por decidirse por uno, sorprende que en esta edición no haya dudas sobre quién es el crack que aglutinará todo el juego ofensivo de la ‘verde-amarela’. Ricardo Izecson dos Santos Leite, ‘Kaká’. Él es el encargado de llevar a su equipo a un nivel superior y tratar de hacerla campeona del mundo.
Los más críticos dirán que no llega en un gran momento personal, que su mejor fútbol ya ha pasado, que nunca volverán los grandes días de Milán. Es posible, en el deporte nunca se sabe. Pero el que tuvo, retuvo. Y sus ganas de ser el auténtico líder de Brasil van a poder con todo tipo de suspicacias y dudas que pueda haber a su alrededor.
Su juego entre líneas y su buena manera de llevar los contraataques ayudarán mucho a una selección que tiene como una de sus principales características ser una roca difícil de superar. De su clarividencia a la hora de dar el último (o penúltimo) pase y de su facilidad para conectar con Luis Fabiano y Robinho dependerá mucho Brasil.
El jugador a seguir
Robinho (25/01/1984, Sao Vicente)
Otro del grupo de Kaká. En otras palabras, otro jugador que genera dudas el rendimiento que puede llegar a ofrecer en la cita africana. Pero a fin de cuentas es la segunda gran bala con la que cuenta Dunga en el juego ofensivo. Su conexión con Kaká en el contraataque y sus diabluras cerca del área deben ser determinantes para que los cariocas sumen opciones de cara al título.
Un asunto muy diferente es como afrontará el torneo el pequeño jugador del Santos. Está ante su enésima pero quizás última oportunidad de demostrar que tiene sitio entre los grandes. Y por supuesto, si quiere volver al fútbol europeo necesita desplegar su mejor juego en Sudáfrica. Quizás veamos a un Robinho alegre, como siempre, pero realmente serio como en pocas ocasiones hayamos podido observar antes.
El equipo
No parece haber demasiadas dudas en la cabeza de Dunga. La opción más posible es la de plantear un 4-2-3-1, aunque el 4-3-1-2 también ha sido utilizado en la clasificatoria. El juego de la carioca se centra en la fortaleza como bloque, con una defensa sobria, y un doble pivote (o trivote en función del sistema) duro, sobrio y contundente por delante de la línea de cuatro.
Ofensivamente el equipo puede pecar en ocasiones de “cuadriculado”, pero la verdad que la magia que aportan Kaká y Robinho y las llegadas desde el lateral de Maicon ayudan a sorprender al rival. Como ya he comentado anteriormente, Dunga prescinde del clásico fútbol samba brasileño, dejándolo sólo para las proximidades del área rival.
En línea defensiva cubriendo a Julio César forman Maicon como lateral derecho, Juan y Lucio como centrales (con la opción de Luisao) y en la izquierda es posible que veamos a Michel Bastos. El otro lateral es el veterano Gilberto, ex del Tottenham. Por delante los fijos son Felipe Melo y Gilberto Silva, al que se les une Elano cuando del trivote se trata.
La línea de tres mediaspuntas queda para Ramires por la derecha (Elano puede entrar), Kaká en el medio y Robinho por el flanco izquierdo, dejando a Luis Fabiano sólo en punta. El killer del Sevilla está ante una oportunidad de oro para reivindicarse y aspirar así al último gran contrato de su vida.
15/06/2010, 20.30 h.
Brasil – Corea del Norte
(Johannesburgo)
20/06/2010, 20.30 h.
Brasil – Costa de Marfil
(Johannesburgo)
25/06/2010, 16.00 h.
Portugal – Brasil
(Durban)
Etiquetas: Brasil, Dunga, Kaká, Mundial 2010, Robinho


julio 25, 2010 a las 8:42 pm
yo soy enner daza my suello es que se mede la opurtunidada de ser un futbolists muy tengo muchas capacidades para hacer y llo quiero que me ayuden para hacerl estudio en el colegio nacional loperena en valledupar-cesar mi telefono es 5851148-3135175671
julio 25, 2010 a las 8:44 pm
espero su respuesta