
En el fútbol como en los toros, cada vez que el respetable ondea su pañuelo en el aire es para que le corten las orejas a alguien. La gran diferencia respecto a los cosos taurinos es que en el deporte rey, la víctima de la cisura de los pabellones auditivos no es la res, sino en la mayoría de ocasiones el entrenador. Últimamente en el Estadio Ramón Sánchez Pizjuán, a cuatro kilómetros de La Maestranza, el saque de moqueros se está convirtiendo en un leitmotiv demasiado habitual acompañado de la cantinela que pide a Manolo Jiménez que abandone el club sevillista.
Hace unos meses, un ex nervionense como Joaquín Caparrós ya declaraba que en el fútbol se pasa de beata a prostituta en cinco minutos y es algo que su predecesor está sufriendo en persona. Tan pronto los aficionados piden su cabeza en bandeja, como tras un buen resultado reclaman su indulto. Una locura que se ha apoderado de las gradas de un estadio que sólo puede envidiar la situación liguera del Real Madrid y Barcelona.
El entrenador de Arahal fue nombrado en el cargo tras la huída de Juande Ramos al Tottenham Hotspur. El manchego había aupado al club a una de sus épocas más doradas con dos Copas de la UEFA, una Supercopa de Europa, una Copa del Rey y una Supercopa de España colocando el listón a una altura difícil de superar. Su inexperiencia como técnico de Primera División y los malos resultados consiguieron que muchos rápidamente olvidasen sus 354 partidos defendiendo la elástica sevillista y lo viesen como un escollo hacia la gloria que esperaban.
Aunque oficialmente siempre se ha confiado en el técnico arahalense, al final de la pasada temporada se le buscó un remplazo. Se habló de Michael Laudrup y Quique Sánchez Flores, pero finalmente no fructificó ninguna de las dos opciones y se optó por la continuidad.
Jiménez comenzaba la temporada con más dudas sobre su persona de las deseadas por cualquiera. A esta falta de confianza hay que añadir como factor importante el ‘desvalijo’ de jugadores sufrido durante el mercado de verano. Dani Alves, Keita y Poulsen salieron y sus puestos están siendo ocupados por Konko o Mosquera, Romaric y Duscher, algo que no es lo mismo, es muy distinto.
Muchos son los que le apodan ‘el Wegner de Arahal’ al míster por su precisión estratégica, pero no es en lo único por lo que se le ha relacionado con el técnico ‘gunner’. Hace menos de dos semanas José María del Nido declaraba que Jiménez sería lo mismo que el alsaciano para el Arsenal. El presidente nervionense, como ha vuelto ha demostrar esta semana, peca de hablar demasiado y dejar titulares de este estilo no sirven de nada para el míster e incluso pueden ir en su contra.
Aunque por ahora sólo el Barcelona y el Real Madrid les superen en la tabla clasificatoria al Sevilla. Como dijo Luis Fabiano “la temporada habrá sido un desastre” si pierden esta plaza después de la pronta eliminación en UEFA y el ridículo sufrido el pasado miércoles en Copa del Rey.
Los días de Manolo Jiménez en el banquillo rojiblanco están contados. Entre sus posibles sustitutos reaparecen los mismos nombres del pasado verano y se les suman Ernesto Valverde y Víctor Fernández. A bien seguro que las críticas serán más moderadas, porque como dice el refranero, donde hay confianza “da asco” y ya se sabe que con los de casa se suele ser muy injusto.
Etiquetas: Manolo Jiménez, Sevilla CF
Marzo 8, 2009 a las 9:21 pm
Yo soy de la opinión que si éste Sevilla está tercero con los puntos que está, realmente está cumpliendo con las espectativas que merece su nivel de plantilla. De momento ganando al Almería, pero esto está muy abierto XD Vale nada, gol del Sevilla 2-0 antes hablo… Nada, que a mi no me cabe en la cabeza que destituyan a Jiménez con la gran temporada que está haciendo el Sevilla.
Saludos!
Marzo 9, 2009 a las 2:24 pm
El problema que tiene Jiménez desde mi punto de vista es que se le exige lo mismo que a Juande pero tiene un equipo bastante peor. Se han ido jugadores fundamentales, como Alves, y los recambios no suplen con la misma solvencia las necesidades del equipo. Y los que estaban con Juande y continuan hoy día, como Drago o Kanouté, son más mayores y se les nota. Pienso que Jiménez puede ser un buen entrenador siempre y cuando el Sevilla se deja de tacañear y empiece a fichar jugadores con un poco más de enjundia.
Un saludo de cibermadridista.blogspot.com
Marzo 10, 2009 a las 3:25 pm
Que el Sevilla vaya tercero con la plantilla que tiene me parece un éxito sin duda, está lo más alto de lo que puede aspirar.
Lo único que ya pueden ir pensando en renovar algunas posiciones, que cualquier año no les va tan bien como estos últimos.
http://www.sillonball.es
Marzo 11, 2009 a las 1:41 am
Como joseba y como DRJ pienso que el Sevilla debe ir poco a poco incorporando nuevos jugadores y deshaciéndose de lo que sobra. Y entre esto último no tienen porque estar sólo los últimos jugadores de la rotación, ya que a mi modo de ver y para mantener el hambre por conseguir más de una plantilla, cada año deberían existir dos o tres incorporaciones que ayuden a mantener tanto la calidad como ese hambre comentado.
Todo esto más allá de las dudas que pueda ofrecer Manolo Jiménez desde el banquillo, que no son pocas precisamente. Aún así, hay que reconocerle el mérito de que tenga al equipo donde está, mérito compartido por la plantilla por supuesto.
Un saludo y gracias por vuestros comentarios.