
En ocasiones uno se planta delante del ordenador sin tener del todo claro sobre qué escribir. Hoy eso es imposible. Cuando nos aventuramos a iniciar este blog teníamos claro que la actualidad era uno de los factores más importantes a la hora de redactar y así creemos haber actuado hasta ahora. Y hoy la actualidad tiene tal fuerza que es imposible dejarla de lado a pesar de que durante estos días no hemos tratado en exceso el tema en cuestión.
Ramón Calderón ha dimitido oficialmente a las 18.00 horas de la tarde de hoy. Por muchas ganas y fuerza que tuviese para seguir, los hechos no eran defendibles ni podían pasarse por alto como si nada hubiera sucedido. No bastaba con una rueda de prensa exculpándose de los hechos y con las dos pírricas dimisiones/despidos con las que nos deleitaron el pasado miércoles el presidente y la directiva blanca.
En la comparecencia ante los medios es destacable que no nombrase la palabra dimisión, hablando de cese, traspaso del cargo y de las funciones al desde ya nuevo presidente blanco (Vicente Boluda, hasta ahora vicepresidente). Ha dicho que esta decisión la toma para conseguir la paz de la masa social madridista, palabras que cuando uno las escucha, sean del presidente que sean, no hacen más que sacar una sonrisa. Porque en el caso que nos ocupa, tras todo lo destapado por Marca (y anteriormente otros periodistas como Abellán, etc) y tras toda una serie de clamorosos errores la paz social no llega de la noche a la mañana. La afición blanca es posible que se calme, pero si mira al palco y ve a los mismos que llevan trabajando para el club estos dos últimos años la chispa puede saltar fácilmente.
Afirmaba que se va con las manos limpias y la conciencia tranquila, así como con orgullo por haber servido al club durante los dos años y medio que ha durado su mandato. Es posible que la presión de su directiva le haya llevado a echarse atrás en las palabras de hace sólo 48 horas, cuando dijo con contundencia que no dimitiría, porque eso es de “cobardes” y de gente que tiene algo que ocultar, situación que no se daba (decía) en su caso. Sobre qué aspecto le ha llevado a cambiar de opinión es posible que nunca tengamos conocimiento, pero cuanto menos es algo bastante llamativo.
Y con una trayectoria tan convulsa y complicada, ha querido echarle un poco más de pimienta al asunto al “atacar” a algunos medios de comunicación al decir que las noticias se daban (“que se han leído y escuchado”) “con desprecio a los códigos morales” y que su dimisión es también el “triunfo de la injusticia y la maldad de los que querían echarle”. Está claro que ha habido ciertos medios que han querido desbancarle de la presidencia del Real Madrid, todos sabemos de que medios se trata. Y seguro que ciertos intereses más allá de esos medios de comunicación también ha habido.
Sobre todo esto último y algunas cosas más, aquí tenéis un artículo más que interesante de Martí Perarnau.
“Dinero, poder y venganza, tres ‘serpientes’ en el palco del Bernabéu”, Martí Perarnau.
Etiquetas: Ramón Calderón, Real Madrid
enero 29, 2009 a las 9:13 pm
[...] Tras el escándalo de la compra de la pasada asamblea que le costó la presidencia a Ramón Calderó… prácticamente todos los madridistas apuntaron a un hombre cómo la persona adecuada para hacer salir al club merengue del pozo en el que está sumido. Ese hombre no era otro que Florentino Pérez, el buscador de la excelencia en todos los campos. Estaba cantado que su nombre iba a salir ya que desde el inicio del mandato de Calderón su sombra estuvo presente. [...]