
Algo ha cambiado en el fútbol en Oceanía. Hasta el pasado mundial, casi todos los años pasaba lo mismo. Australia abusaba de sus rivales, para después, tras proclamarse vencedora de la zona asiática, caer derrotada en una eliminatoria ante un equipo sudamericano o asiático. Era el gran problema de Australia, acostumbrada a jugar ante rivales menores, era incapaz de vencer a equipos de su talla, y se quedaba a las puertas del mundial. Hasta el pasado mundial, donde logró clasificarse la selección entrenada por Hiddink.
Para el mundial de 2010 Australia decidió cambiarse a la zona asiática. Ahora la selección “abusona” del continente tendrá rivales más acordes a su nivel, y podrá evitar tener que pasar por una repesca. Su despedida del continente ha abierto las puertas de la gloria a numerosas selecciones. Ahora el cartel de ‘abusona’ recae sobre Nueva Zelanda. Aunque en 2006 una derrota inesperada por 2-4 ante Vanuatu, junto a la derrota ante Australia (0-1) dejó a los “kiwis” fuera de la final del continente, que disputaron Australia e Islas Salomón, con victoria aplastante para los primeros.
Esta vez Nueva Zelanda cree haber aprendido de sus errores, no tiene a Australia, y la sorprendente Islas Salomón quedó eliminada a las primeras de cambio. Con todo ello, la ronda final de Oceanía, que al mismo tiempo es la que decide quién es el campeón de Oceania y por lo tanto tendrá derecho a jugar la Copa Confederaciones, la disputan las siguientes selecciones: Nueva Zelanda, Nueva Caledonia, Islas Fiji y Vanuatu. La mejor clasificada en el Ranking de la FIFA es la selección neozelandesa en el puesto 112. Y es la actual líder del grupo, y parece ser que tan solo Nueva Caledonia podría ponerle en algún aprieto. Con todo ello, parece ser que esas dos selecciones se jugarán el pase a la ronda final ante el quinto clasificado de Asia. Con todo ello, parece poco probable que Nueva Zelanda consiga alcanzar otra final mundial, pero nunca lo han tenido tan cerca como ahora, sin la gigante oceánica.
La selección de Nueva Zelanda llegó a disputar un mundial, el de España 82. El seleccionador que logró la gesta fue un inglés de 39 años, John Adshead, que había entrenado anteriormente a equipos de Australia y a la propia selección. Su mayor estrella era Steeve Summer, el cerebro del equipo, uno de los pocos que jugaba fuera de Nueva Zelanda, en la liga australiana. Aquella selección logró clasificarse por delante de Australia en el grupo de clasificación oceánico para pasar a una zona de grupos con otros equipos asiáticos. Quedó por detrás de Kuwait y empatada a puntos con China, con la que tuvo que realizar un desempate en Singapur. Los kiwis ganaron 2-1, habían hecho historia.
Daba igual que realizasen en el mundial. Brasil, Escocia y la URSS eran selecciones mucho más potentes que los neozelandeses, que tenían clara su condición de cenicienta no solo en el grupo sino que también dentro del mundial. La selección vivía miles de kilómetros de donde se jugaba el mejor fútbol, casi nada. En su primer partido, ante Escocia llegaron a poner en aprietos a los británicos. Tras ir perdiendo 3-0 al descanso, un gol de Summer y otro de Woodin recortaban distancias en el marcador. Fue un espejismo, cayeron 5-2 y no volverían a marcar ningún gol. Ante los soviéticos perdieron 3-0 y ante la selección brasileña, una de las favoritas, sucumbieron por 4-0. Con dos goles a favor y doce en contra, y cero puntos, se despidieron del mundial en penúltima posición. En 2010 podrían volver al mundial e intentar mejorar sus números.
Etiquetas: Austria, Mundial 1982, Mundial 2010, Nueva Zelanda
Octubre 15, 2009 a las 2:57 pm
Y solo queda un partido para los Kiwis…
y van a ganar 1-0 a Bahrein!!!… que ya se merece Nueva Zelanda una alegría así.